La respuesta europea a Microsoft Office llega en medio de una amarga disputa por la propiedad y las licencias.
Con el objetivo de reducir la dependencia de tecnologías estadounidenses como Microsoft 365 y Google Workspace, un grupo de proveedores líderes de servicios en la nube europeos unieron fuerzas para lanzar el proyecto Euro-Office. El propósito era crear una solución totalmente soberana, bajo el control de las autoridades y empresas europeas, manteniendo la compatibilidad total con los formatos más populares de Microsoft (docx, xlsx, pptx).
Los desarrolladores de la suite ofimática Euro-Office justifican su decisión de separarse del proyecto matriz por varias razones. Citan los riesgos geopolíticos como un problema clave, argumentando que, a pesar de tener su sede oficial en Letonia, OnlyOffice sigue profundamente arraigado en Rusia, donde, según se informa, reside la mayoría de sus desarrolladores. Además, el consorcio afirma que la cooperación con OnlyOffice se vio dificultada por el frecuente rechazo de las contribuciones externas al código y la falta de transparencia en los planes de desarrollo. Euro-Office busca eliminar estos obstáculos y ofrecer una herramienta «hecha en Europa» y adaptada a las necesidades del sector público y las infraestructuras críticas.
Sin embargo, OnlyOffice no guardó silencio. La compañía negó rotundamente las acusaciones de influencia rusa y acusó al consorcio de violar la AGPLv3 (Licencia Pública General Affero de GNU). Según ellos, Euro-Office está utilizando su propiedad intelectual sin la debida atribución, lo que consideran un robo. La disputa llegó incluso a poner fin a su colaboración de ocho años con Nextcloud, acusándola de intentar captar empleados y socavar la confianza en la comunidad de código abierto.
A pesar de la tormenta legal, el desarrollo de la suite ofimática Euro-Office continúa. La primera versión final, la 1.0, se anunció para el verano de 2026, y el código ya está disponible en la plataforma GitHub. El proyecto promete un procesador de textos, una hoja de cálculo, un editor de presentaciones y un editor de PDF que se integrarán directamente en servicios seguros de nube europeos. Aún está por verse si Euro-Office se convertirá en una alternativa seria a Microsoft o si se verá envuelto en largas batallas legales, pero el claro deseo de Europa de contar con su propio software nunca ha sido tan evidente.


























