¡Fallo del teléfono T1 de Trump!
La historia del smartphone Trump T1 comenzó en junio de 2026, cuando se abrieron las reservas con un depósito de 93,28 euros. El anuncio causó revuelo de inmediato, principalmente por la audaz afirmación de que el dispositivo se fabricaría íntegramente en Estados Unidos. Sin embargo, estas promesas se desvanecieron rápidamente. Las especificaciones resultaron ser engañosas, y la compañía no permitió que los clientes que solicitaron un reembolso lo hicieran.
La estrategia de marketing se volvió aún más extraña cuando los anuncios comenzaron a usar imágenes que se parecían mucho al iPhone 16 Pro o al Samsung Galaxy S25 Ultra. De hecho, los expertos estiman que el Trump T1 se basa en el modelo Wingtech Revvl 7 Pro 5G. Este dispositivo cuesta menos de la mitad del precio que el equipo del presidente estadounidense pide por su modelo en China.
El plan original era que los clientes recibieran sus teléfonos en agosto o septiembre del año pasado. Al no ser así, la fecha se pospuso discretamente hasta "finales de año". El año 2025 terminó sin que se enviara un solo dispositivo. Trump Mobile declaró al Financial Times que el retraso se debió al cierre del gobierno estadounidense, que les impidió obtener las certificaciones necesarias de la FCC.
Pero esa excusa es un poco dudosa. Si bien la FCC guardó silencio durante el cierre gubernamental, otros fabricantes, como Leica con el M EV1, certificaron y lanzaron sus dispositivos pocos días después de la reapertura de oficinas a mediados de noviembre. Las últimas predicciones de Android Authority apuntan a que el teléfono se lanzará a finales de enero, pero dadas las mentiras pasadas sobre su procedencia y diseño, los expertos recomiendan cautela.

























