La inteligencia artificial crea un robot indestructible.
Recientemente, investigadores emplearon un proceso que simula la selección natural para crear el diseño de robot más eficiente posible. En lugar de que los ingenieros dibujaran los planos a mano, dejaron la tarea en manos de la inteligencia artificial. Esta probó millones de estructuras corporales y patrones de movimiento diferentes en un entorno virtual. El resultado es un robot inusual pero extremadamente resistente, de unos 15 centímetros de largo, que utiliza una combinación única de materiales blandos y duros.
La mayor fortaleza del robot reside en su capacidad de adaptación. En experimentos, los científicos le amputaron partes de las piernas o dañaron los motores, pero la máquina no se detuvo. La inteligencia artificial calculó una nueva forma de moverse en cuestión de segundos, basándose en el estado actual del cuerpo. Así, si el robot pierde una extremidad, simplemente cambia su centro de gravedad y utiliza las partes restantes para gatear o saltar, sin necesidad de asistencia humana ni de reiniciar el sistema.
Esta tecnología abre la puerta al uso de robots en entornos demasiado peligrosos o inaccesibles para los humanos. Gracias a su pequeño tamaño y resistencia, estas máquinas serían ideales para buscar supervivientes en edificios derrumbados tras terremotos o para explorar planetas distantes donde el mantenimiento es imposible. Un robot que se «repara» simplemente modificando su comportamiento representa un gran avance hacia la plena autonomía de la inteligencia artificial en el mundo físico.
El coste de construcción de este robot es sorprendentemente bajo, ya que la mayoría de sus componentes se imprimen en 3D con polímeros fácilmente disponibles. El prototipo completo cuesta tan solo unos 95 €. El equipo de investigación planea ahora aumentar el tamaño del robot a unos 45,72 cm, lo que le permitiría transportar sensores y baterías más pesados para misiones más largas sobre el terreno.


























