Un tipo afortunado compró una tarjeta gráfica por menos de 5 euros y la devolvió a la vida con el mínimo esfuerzo.
Una noticia difundida en Reddit y posteriormente en Notebookcheck demuestra que el conocimiento del hardware tiene su recompensa. El comprador arriesgó menos de lo que costaba un almuerzo y se llevó a casa una tarjeta gráfica que, a pesar de su antigüedad en 2026, aún ofrece un rendimiento sólido a 1080p. Tras la primera prueba, la tarjeta se sobrecalentó y se apagó, lo que habría desanimado a muchos, pero un usuario experimentado descubrió rápidamente dónde estaba el problema.
Tras desmontar la tarjeta, se hizo evidente que las almohadillas térmicas originales se habían desintegrado por completo y la pasta térmica del procesador estaba seca como una piedra. Invirtiendo unos euros extra en almohadillas térmicas y pasta nuevas de calidad, el comprador limpió la tarjeta y la volvió a montar. ¿El resultado? La tarjeta gráfica empezó a comportarse como nueva bajo carga, con temperaturas dentro del rango seguro. La RX 5700 XT, conocida por su potencia bruta en su lanzamiento, ahora sirve al afortunado propietario como una excelente tarjeta secundaria o como base para un sistema de juegos asequible.
Este caso es un gran recordatorio para los aficionados al bricolaje eslovenos de que no todo está perdido en el mercado de segunda mano. Muchos componentes acaban en la basura simplemente por falta de mantenimiento básico. En 2026, cuando la durabilidad y la reparabilidad de los dispositivos electrónicos cobran cada vez más importancia, historias como esta nos animan a intentar revivir un dispositivo antiguo en lugar de comprar uno nuevo. Por el precio de dos cafés en Liubliana, este usuario consiguió hardware que, de otro modo, le habría costado más de 100 euros.
























