El primer coche de producción con baterías de sodio
La movilidad eléctrica entra en una nueva era con el lanzamiento del Yiwei E10X, un vehículo que se aleja de las tradicionales baterías de iones de litio. Yiwei, en colaboración con el fabricante de baterías HiNa Battery, ha desarrollado un sistema basado en sodio, un elemento mucho más disponible y económico que el litio en la naturaleza. Esto permite un precio final más bajo del vehículo, eliminando la dependencia de materias primas costosas, cuyos precios fluctúan considerablemente en los mercados globales.
La principal ventaja que destaca Yiwei es su excepcional estabilidad en condiciones climáticas extremas. Mientras que las baterías de litio pierden gran parte de su capacidad con el frío, las celdas de sodio de HiNa Battery han mantenido más del 90 % de su eficiencia en pruebas a temperaturas inferiores a -20 °C. Esto convierte al E10X en la opción ideal para usuarios en climas más fríos, donde los vehículos eléctricos convencionales requieren una carga más frecuente.
El Yiwei E10X está diseñado como un coche urbano compacto. Su longitud aproximada es de 365,76 cm, lo que facilita su manejo en el centro de la ciudad. A pesar de su pequeño tamaño, ofrece un interior moderno con pantallas digitales y conectividad avanzada. La batería de 25 kWh ofrece una autonomía de hasta 252 km con una sola carga, más que suficiente para las tareas diarias. La carga rápida permite cargar la batería de 10 a 80 % en aproximadamente 20 minutos.
La seguridad fue una prioridad fundamental durante el desarrollo del sistema de HiNa Battery. Las baterías de sodio son menos propensas al sobrecalentamiento y a la ignición, lo que aumenta la confianza del cliente en la nueva tecnología. Yiwei planea convertir el E10X en el primero de una serie de vehículos que utilice esta solución. Con un precio inicial de unos 8.188 €, facilita el acceso de los coches eléctricos a un público más amplio. Esta transición al sodio podría cambiar por completo la dinámica del mercado en los próximos años, obligando incluso a los grandes fabricantes a considerar la química de las baterías alternativas.























