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06.03.2026 06:15

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La nueva batería de agua dura 120.000 ciclos.

La nueva batería acuosa con electrolito neutro de sales de magnesio y calcio ofrece una durabilidad excepcional y seguridad ambiental. Con más de 120.000 ciclos y un funcionamiento estable, representa una alternativa prometedora a los sistemas de iones de litio.
Foto: UBTech
Foto: UBTech

Investigadores de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong y la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur han desarrollado un nuevo tipo de batería acuosa ecológica que podría convertirse en una alternativa a los sistemas tradicionales de iones de litio. Las baterías convencionales utilizan ácidos y bases agresivos que corroen los materiales internos con el tiempo y suponen un grave riesgo ambiental si se desechan de forma inadecuada. El nuevo diseño evita este problema por completo.

En lugar de electrolitos tóxicos, la batería utiliza una solución neutra de sales de magnesio y calcio, similar a las del tofu. El electrolito tiene un pH de 7, lo que significa que no corroe los electrodos y prolonga considerablemente su vida útil.

El electrodo negativo se basa en un polímero orgánico especialmente sintetizado que actúa como una red plástica altamente conductora. Sus enlaces químicos permiten el rápido almacenamiento de iones divalentes, crucial para un funcionamiento estable. El electrodo positivo está hecho de azul de Prusia, un material muy conocido en el mundo de las baterías acuosas.

Las pruebas han demostrado que la celda alcanza un voltaje de 2,2 V y una energía específica de 48,3 Wh/kg. El dato más impresionante es su excepcional durabilidad: la batería se mantuvo estable durante 120.000 ciclos con una carga alta de 20 A/g. Si se carga una vez al día, teóricamente duraría más de 300 años, una duración incomparable con las baterías convencionales, que empiezan a fallar tras unos pocos miles de ciclos.

El sistema también alcanza una capacidad específica de 112,8 mAh/g, y los materiales son completamente atóxicos y cumplen con las normas ambientales internacionales, como RCRA e ISO 14001. Esto significa que pueden desecharse de forma segura sin necesidad de procedimientos especiales.

La comercialización requerirá abordar desafíos como ampliar la producción de polímeros orgánicos y mejorar la densidad energética en un espacio limitado, pero la nueva tecnología apunta a un futuro de baterías seguras, duraderas y respetuosas con el medio ambiente.


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