El primer robot autónomo del mundo capaz de moverse por la turbulenta cubierta de un barco.
La industria marítima se enfrenta a un nuevo hito en la automatización. Hyundai Motor Group ha demostrado con éxito el funcionamiento de su robot autónomo MobED (Mobile Eccentric Droid) a bordo del buque multipropósito HYUNDAI DUBAI en Corea del Sur. La prueba demostró que el robot terrestre puede operar de forma fiable incluso en un entorno caracterizado por vibraciones constantes, movimiento y superficies irregulares.
El ensayo se llevó a cabo en colaboración con Korean Register, HMM, HMM Ocean Service y Goseong Engineering en Changwon. El objetivo principal del proyecto es desarrollar tecnologías para buques inteligentes, utilizando robots para monitorear las condiciones, inspeccionar espacios de carga cerrados o tóxicos y transportar materiales en áreas que representan un riesgo para la tripulación.
Durante las pruebas, el robot realizó con éxito diversas tareas, como conducir en línea recta y en curvas, moverse a baja y alta velocidad, aprender la trayectoria y controlarse de forma totalmente autónoma. La principal ventaja del dispositivo reside en su sistema de ruedas de control independiente, basado en su propia tecnología Drive and Lift (DnL). Este sistema ajusta automáticamente la altura de cada rueda y mantiene una superficie plana incluso al circular por pendientes pronunciadas o umbrales. En pasajes extremadamente estrechos, los operadores del robot recurrieron al control remoto manual, lo que indica que la autonomía total en todas las condiciones aún requiere algunas mejoras.
La plataforma se presentó por primera vez en diciembre de 2025 y está diseñada para uso industrial y cotidiano. Hay dos versiones disponibles. La versión Básica permite el control remoto y una capacidad de carga de hasta 47 kilogramos, mientras que el modelo Pro, más avanzado, soporta una carga de hasta 57 kilogramos, alcanza velocidades de hasta 10 km/h y utiliza sensores LiDAR, cámaras e inteligencia artificial para la detección autónoma de obstáculos y el seguimiento del usuario.
A pesar de los resultados prometedores, aún es pronto para que los robots se utilicen en el mar. El agua salada, el oleaje y las condiciones meteorológicas impredecibles siguen representando un gran desafío para la electrónica sensible. Sin embargo, los socios destacan que la prueba demostró el funcionamiento del robot sin necesidad de modificar la infraestructura existente del buque.





















