Spotify alcanza los 300 millones de suscriptores y cambia las reglas para los usuarios gratuitos.
El gigante musical Spotify Technology ha publicado resultados financieros mixtos para el segundo trimestre. Por un lado, la compañía está batiendo récords históricos de suscriptores, pero por otro, unos beneficios ligeramente inferiores a los esperados provocaron una caída inmediata del 5,9% en el valor de sus acciones en bolsa.
Los ingresos trimestrales totales de Spotify alcanzaron los 4.800 millones de euros, un 15 % más que el año anterior. En particular, el segmento de suscripciones Premium experimentó un crecimiento significativo, generando la mayor parte de estos ingresos gracias a un aumento del 9 % en el número de suscriptores y a mayores ingresos por usuario. El margen bruto alcanzó un récord del 33,4 %, y el beneficio operativo ascendió a 655 millones de euros. El flujo de caja libre de la compañía aumentó hasta los 797 millones de euros.
La principal razón de la incertidumbre de los inversores radica en el beneficio neto por acción, que alcanzó los 2,40 € (los analistas esperaban 2,53 €). A pesar de ello, la plataforma cuenta ahora con 777 millones de usuarios activos mensuales. Para lograr la estabilidad del mercado en países como India e Indonesia, la dirección está introduciendo deliberadamente más restricciones para los usuarios gratuitos. Al reducir la compatibilidad con dispositivos móviles antiguos y aumentar la frecuencia de los anuncios, pretenden incentivar a estos usuarios a suscribirse a planes de pago. Esta es una estrategia bastante arriesgada que podría reducir el crecimiento general de nuevos usuarios a corto plazo.
En el ámbito de las nuevas tecnologías, Spotify está invirtiendo fuertemente en inteligencia artificial y contenido adicional. Están probando una nueva aplicación de escritorio, Studio by Spotify Labs, y ampliando la oferta de Audiolibros+, que ya genera ingresos significativos. También han introducido la opción Reservados para la compra anticipada de entradas para conciertos. Sin embargo, conviene mantener cierto escepticismo respecto a las nuevas herramientas de IA para la creación musical, ya que la compañía aún está negociando los derechos de licencia con algunas de las discográficas más importantes.






















