La procesadora china Loongson superó incluso las previsiones más optimistas.
A diferencia de muchos otros chips chinos basados en tecnologías occidentales, el 3A6000 está construido sobre la arquitectura propia de la compañía, denominada LoongArch. El chip utiliza sus propios núcleos de procesador y depende exclusivamente de una cadena de suministro de fabricación nacional, lo que reduce drásticamente la dependencia de licencias y tecnologías extranjeras.
La compañía afirma que el procesador de cuatro núcleos (con soporte para 8 hilos y una velocidad de reloj de hasta 2,5 GHz) es comparable a los procesadores de escritorio de Intel de 2020 (como el Intel Core i3 de décima generación). Si bien el chip se queda notablemente atrás de los últimos modelos de gigantes mundiales como Intel y AMD, ofrece velocidad más que suficiente para el trabajo de oficina cotidiano, la navegación web e incluso la edición de vídeo 4K.
El principal comprador de estos procesadores es el programa XinChuang, respaldado por el gobierno, cuyo objetivo es sustituir el hardware y el software extranjeros por productos nacionales en los departamentos gubernamentales, el sector público y la infraestructura crítica. En estos entornos, la seguridad y la independencia priman sobre el rendimiento puro y de primera categoría.
Las ventas se están expandiendo gradualmente más allá de los canales gubernamentales. Los miniordenadores equipados con el procesador 3A6000 ya están disponibles en China para su venta al público por unos 330 €, lo que demuestra la aparición de una cuota de mercado comercial pequeña pero estable. Además del mercado nacional, Loongson también está abriendo las puertas a las exportaciones a países sometidos a sanciones occidentales, como Rusia y Bielorrusia.





















