El primer teléfono inteligente sin aplicaciones, controlado por agentes de inteligencia artificial.
ZTE presentó recientemente un concepto muy inusual para un dispositivo móvil: el NaviX Ultra, el primer smartphone del mundo con inteligencia artificial basada en agentes. Una característica interesante de este smartphone es que, en lugar de la red de iconos tradicional, ofrece al usuario un único asistente inteligente. Este se activa mediante un botón naranja específico en el lateral de la carcasa o con un simple comando de voz.
La idea básica del sistema es que el asistente de voz Doubao descompone automáticamente una tarea en varios pasos secuenciales y los ejecuta a petición del usuario. Representantes de Nubia ya han utilizado la novedad en directo para procesar fotos, crear mapas y planificar viajes. También confirmaron que el dispositivo estará disponible en cuatro colores (negro, rosa, blanco y azul) y que ya ha recibido el prestigioso premio SAIL 2026.
Sin embargo, algunos detalles técnicos clave siguen siendo un misterio. El fabricante no ha revelado el tipo de procesador, la cantidad de RAM, el tamaño del modelo local ni detalles sobre cuántas operaciones se realizan directamente en el dispositivo y cuántas en la nube. El precio final también se desconoce.
Esta noticia refleja una tendencia más amplia en el mercado chino. Honor, una filial de Huawei, también está desarrollando sus propios asistentes en colaboración con Alibaba, y la firma de análisis IDC estima que los teléfonos con inteligencia artificial representarán más de la mitad del mercado chino para 2026. Esto supone un cambio significativo con respecto a la estrategia de Apple y Samsung, donde los asistentes aún funcionan como un simple complemento para las aplicaciones existentes.
Cabe destacar que el smartphone NaviX Ultra solo se ha presentado en una demostración, sin haber sido sometido a pruebas independientes. Intentos similares de implementar dispositivos centrados en agentes en Occidente ya han presentado problemas de conexión con servicios externos. La incógnita reside en cómo responderá el sistema cuando necesite realizar una compra o enviar un mensaje a través de una aplicación que no sea compatible con la IA de forma predeterminada.






















