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27.08.2026 07:45

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OpenAI lanza el chip Jalapeño para acelerar la inteligencia artificial.

Foto: OpenAI
Foto: OpenAI

El desarrollo de su propio hardware marca una nueva era para OpenAI, donde buscan controlar no solo los modelos y el software, sino también los núcleos del procesador, la memoria y la infraestructura de red. El chip, llamado OpenAI Jalapeño, está diseñado para eliminar el dilema clásico de la ejecución de modelos de IA: elegir entre alto rendimiento y baja latencia.

En mediciones realizadas con la herramienta de software de código abierto InferenceX, se comparó el rendimiento del chip OpenAI Jalapeño con soluciones comerciales existentes de Nvidia, específicamente la plataforma Nvidia Blackwell. Las pruebas realizadas con modelos disponibles públicamente, como OpenAI GPT-OSS 120B, DeepSeek R1 y Moonshot AI Kimi K2.5, demostraron que el nuevo chip logra una eficiencia entre 1,5 y 1,9 veces mayor por vatio de electricidad consumido en su máximo rendimiento. Asimismo, la latencia general se redujo entre 1,7 y 3,6 veces. Estas ventajas fueron aún más notables en tareas altamente interactivas.

Aunque el OpenAI Jalapeño tiene una potencia nominal de 700 W, las mediciones mostraron que el consumo real bajo carga se mantuvo en 550 W o menos. Para los desarrolladores, la métrica clave es principalmente la cantidad de trabajo realizado por unidad de energía, no solo la potencia bruta. Al procesar datos, el nuevo acelerador demostró un alto número de tokens procesados por kilovatio de energía en comparación con los sistemas líderes actuales del mercado.

La arquitectura del chip está diseñada a medida para las etapas específicas del procesamiento de modelos de lenguaje, donde los requisitos de potencia de cálculo y ancho de banda de memoria cambian rápidamente. El nuevo sistema se desarrolló, por supuesto, de forma integral, conectando el procesador, la memoria y la red a nivel de racks de servidores completos. Otro dato interesante es que OpenAI utilizó sus propias herramientas de inteligencia artificial para diseñar el chip, lo que redujo el ciclo de desarrollo a tan solo nueve meses. La inteligencia artificial ayudó a optimizar incluso los circuitos matemáticos individuales y aceleró la adaptación del código a nuevos modelos.

Por supuesto, los datos actuales provienen principalmente de pruebas controladas, y la estabilidad y rentabilidad reales del sistema solo se demostrarán cuando se utilice en un entorno de producción en masa. OpenAI tampoco planea abandonar por completo a sus socios actuales. Continuarán utilizando equipos de Nvidia, AMD, Microsoft, Amazon AWS y otros, ya que desean mantener una diversidad de proveedores.

Está previsto que la integración del chip OpenAI Jalapeño en sus propios centros de datos comience a finales de 2026. Al mismo tiempo, OpenAI ya está planificando intensamente la segunda y tercera generación de este hardware, con el objetivo de garantizar una mayor velocidad y menores costes de implementación de sus servicios a largo plazo.


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