El nuevo sistema GravNav ofrece 10 veces más precisión sin señal GPS.
El creciente número de señales de interferencia y suplantación de GPS se está convirtiendo en una seria amenaza para la navegación de barcos y aeronaves, especialmente en zonas de conflicto. Como señala Michael J. Biercuk, director ejecutivo y fundador de la empresa australiana Q-CTRL, los competidores no se quedan de brazos cruzados, por lo que es crucial tomar la delantera en el desarrollo de ventajas defensivas mediante la tecnología cuántica.
La empresa Q-CTRL, con sede en Sídney, ha desarrollado una solución que no requiere conexión a satélites. A diferencia de los sistemas clásicos, los sensores cuánticos funcionan de forma pasiva. Esto significa que miden propiedades físicas del entorno, como campos gravitatorios o magnéticos, y las comparan con mapas previamente elaborados. Dado que los sensores no reciben ni transmiten señales externas, no pueden ser pirateados ni desactivados con señales falsas, lo cual resulta invaluable para uso militar.
El equipo desarrolló inicialmente el sistema MagNav de Q-CTRL para detectar cambios en el campo magnético, pero tras realizar pruebas exitosas en tierra y aire, se centraron en el sistema GravNav de Q-CTRL. Este sistema mide los campos gravitatorios, proporcionando mapas más detallados y asistencia técnica para la navegación marítima. Si bien la idea existe desde hace décadas, nadie ha demostrado públicamente un sistema funcional sin depender del GPS ni de infraestructura adicional.
La clave de su éxito reside en el software Q-CTRL de la compañía, impulsado por inteligencia artificial. Este software estabiliza el sensor cuántico y le permite operar en un entorno marino exigente sin necesidad de sistemas especiales de control de temperatura ni control de movimiento giroscópico. Durante la prueba en el Mar del Coral, el dispositivo se instaló en el camarote de pasajeros de un barco y funcionó de forma totalmente autónoma. Logró una precisión diez veces superior a la de los sistemas GNSS convencionales, con una precisión de posicionamiento inferior a una milla náutica.
El teniente general retirado del Cuerpo de Marines de EE. UU., Steve Sklenka, afirmó que la demostración sugiere una vía viable para la navegación precisa sin satélites. Esto es precisamente lo que las operaciones marítimas y la logística distribuidas necesitan con urgencia en casos donde la señal GPS falla. Por supuesto, esta es solo la primera prueba pública de este tipo en el mar, y para pasar de las condiciones de prueba al uso operativo general se requieren pruebas adicionales en diversas condiciones meteorológicas y marítimas.



















