Una innovación de una joven de 15 años que utiliza inteligencia artificial para salvar ecosistemas acuáticos.
La tecnología y la conciencia ambiental se unen en un proyecto extraordinario creado por Evan Budz, un estudiante canadiense de 15 años originario de Dundas, Ontario. Este joven inventor ha desarrollado una tortuga robótica submarina biónica llamada BURT, que está revolucionando la conservación de los ecosistemas marinos y de agua dulce. Su inspiración surgió durante un viaje de campamento a los Grandes Lagos, donde observó los movimientos fluidos y eficientes de las tortugas bobas.
A diferencia de los vehículos submarinos pesados y los drones tradicionales, que utilizan hélices ruidosas y pueden dañar o asustar la vida acuática, BURT utiliza tecnología de aletas blandas. Esto le permite desplazarse por el agua de forma totalmente silenciosa y suave. Este diseño le permite explorar zonas sensibles como los arrecifes de coral sin perturbar a las criaturas locales ni causar daños al medio ambiente.
La principal ventaja del robot BURT reside en su avanzado software y hardware. Está equipado con cámaras de alta calidad y sensores avanzados, e integra directamente un modelo de aprendizaje automático. La inteligencia artificial está entrenada para identificar graves riesgos ecológicos, como residuos plásticos, blanqueamiento de corales y especies invasoras. Según la CBC, el sistema funciona con una asombrosa precisión del 96 %. Cuando el dispositivo navega de forma autónoma, envía a los investigadores datos vitales sobre las amenazas que se encuentran bajo el agua. Esto permite a científicos y conservacionistas tomar medidas rápidas contra las consecuencias del cambio climático y las actividades humanas.
Evan Budz ha demostrado que el trabajo científico importante no requiere millones. Construyó su prototipo con componentes y materiales asequibles y de fácil acceso. De esta manera, abrió las puertas para que el público en general participara activamente en la protección del planeta. Su éxito rápidamente tuvo repercusión internacional. Como representante de Canadá, participó en el Concurso Europeo de Jóvenes Científicos (EUCYS), donde recibió un gran reconocimiento por su aplicación práctica en ciencias e ingeniería ambientales entre cientos de competidores de todo el mundo. En el futuro, el joven inventor planea mejorar el robot con funciones adicionales para lograr una mayor autonomía y una recopilación de datos más exhaustiva.




















