Vigilancia invisible en tu sala de estar
Hoy en día damos por sentado el Wi-Fi, que nos conecta instantáneamente a internet, donde pasamos cada vez más tiempo. Sin embargo, científicos alemanes han descubierto una forma totalmente nueva de utilizar esta tecnología. Han descubierto que los routers estándar que todos tenemos en casa pueden identificar a las personas analizando cómo rebotan las ondas de radio en el cuerpo humano.
Esta tecnología funciona de forma similar a una cámara, creando una imagen de las personas presentes en un espacio determinado. El usuario ni siquiera necesita un teléfono inteligente ni ningún otro dispositivo conectado a la red. La señal en sí, generada por las redes Wi-Fi circundantes, es suficiente para detectar e identificar personas. A medida que estas señales invisibles se propagan por el espacio, rebotan en objetos y personas. Estos reflejos crean patrones distintivos y únicos, que luego son analizados por sistemas de inteligencia artificial para identificar individuos. Al combinar múltiples reflejos de señal diferentes, los investigadores pueden crear un perfil único de una persona, basado únicamente en cómo su cuerpo interactúa con las señales inalámbricas de su entorno.
El concepto no es del todo nuevo, ya que la capacidad de detectar movimiento mediante señales de radio Wi-Fi en hogares se reportó por primera vez en 2012. En aquel entonces, se descubrió que pequeños cambios en la frecuencia de la señal, al reflejarse en objetos en movimiento, podían generar información precisa sobre lo que ocurría en el espacio. Ahora, 14 años después, los investigadores han dado un paso más allá y han demostrado que la tecnología no solo puede detectar personas, sino también determinar su identidad con extrema precisión.
A diferencia de los timbres inteligentes y las cámaras de seguridad, este tipo de vigilancia es completamente invisible. Dado que las señales inalámbricas están presentes en la mayoría de los hogares, oficinas y lugares públicos, un sistema así podría funcionar sin que la gente se dé cuenta de la vigilancia. El equipo de investigación realizó pruebas prácticas con 197 participantes. Los resultados fueron sorprendentes, logrando una precisión de casi el 100 % en la identificación de personas.
Dado que el sistema funciona con infraestructura Wi-Fi estándar y no requiere equipo especializado, los científicos advierten que las amenazas a la privacidad en un mundo cada vez más conectado podrían ser extremadamente graves. Comprender este mecanismo ayudará a los responsables políticos a desarrollar medidas de protección más sólidas en el futuro.





















