Google Chrome está cargando un modelo de interfaz de usuario de 4 GB sin el consentimiento de los usuarios.
La integración de la inteligencia artificial en el software cotidiano ha alcanzado un nuevo nivel, generando serias preocupaciones sobre la privacidad y la transparencia. El experto en seguridad Alexander Hanff, también conocido como "That Privacy Guy", publicó un análisis en el que afirma que Google Chrome descarga automáticamente un archivo llamado "weights.bin" en segundo plano. Este archivo forma parte del sistema de inteligencia artificial de Google en un dispositivo basado en el modelo Gemini Nano.
Hanff realizó un experimento controlado con un perfil nuevo de Chrome en macOS. Al monitorizar los registros de eventos del sistema, descubrió que el navegador creaba un directorio sin interacción del usuario y descargaba el paquete completo de 4 GB en segundo plano en poco más de catorce minutos. Supuestamente, Chrome evalúa de forma independiente las capacidades del hardware y marca el dispositivo como apto para la descarga sin pedir permiso al usuario ni ofrecerle la opción de rechazarla.
Según el investigador, esta práctica infringe las disposiciones de la Directiva de privacidad electrónica de la UE y el RGPD, ya que implica el almacenamiento de datos en el dispositivo del usuario sin su consentimiento explícito ni transparencia. Aún más preocupantes son las repercusiones medioambientales de esta distribución masiva. Hanff estima que implementar este modelo en mil millones de dispositivos (aproximadamente el 30 % de los usuarios de Chrome) consumiría alrededor de 240 GWh de energía y generaría 60 000 toneladas de emisiones de CO₂, una cantidad comparable a las emisiones anuales de decenas de miles de automóviles.
Además del impacto ambiental, existen implicaciones financieras para los usuarios con datos limitados. Transferir cuatro gigabytes de datos puede suponer un gasto considerable en puntos de acceso móvil o en países con internet caro. El investigador señala que gigantes tecnológicos como Google y Anthropic (con su aplicación Claude Desktop) actúan como si los dispositivos de los usuarios fueran meros objetivos para el despliegue de servicios sobre los que los propietarios no tienen ningún control real.
Si el usuario elimina el archivo, este se volverá a cargar en la siguiente oportunidad, a menos que se desactiven las opciones experimentales o se desinstale completamente el navegador.























