Un joven de 15 años con un generador innovador lleva esperanza a aldeas remotas.
El interés por las energías renovables, la generación de energía fuera de la red y los recursos marinos sostenibles está en auge. En este contexto, ha resurgido una innovación llamada BEACON (Bringing Electricity Access to Countries Through Ocean Energy), un proyecto concebido por Hannah Herbst, de 15 años, con la pobreza energética en los países en desarrollo como prioridad. El dispositivo recibió un gran reconocimiento en el concurso 3M Young Scientist Challenge y ahora se considera un hito importante en el campo de la energía limpia y sostenible.
La idea detrás de este generador es increíblemente ingeniosa por su sencillez. El dispositivo aprovecha el movimiento mecánico constante de las corrientes oceánicas. El agua impulsa una hélice impresa en 3D conectada a un pequeño generador hidroeléctrico, y todo el mecanismo está alojado dentro de un tubo de PVC resistente. Hannah se inspiró para crear el proyecto al observar las fuertes corrientes mientras navegaba con su familia en la zona de Boca Raton Inlet, Florida.
La principal ventaja de su innovación reside en su increíble asequibilidad. El prototipo está fabricado íntegramente con componentes económicos y reutilizables, y su construcción costó tan solo unos 11 euros. Durante las pruebas realizadas en aguas de Florida, este pequeño generador produjo con éxito la energía suficiente para alimentar varias luces LED. A diferencia de los paneles solares o las turbinas eólicas, que dependen en gran medida de las fluctuaciones climáticas, las corrientes oceánicas ofrecen un movimiento constante e ininterrumpido del agua.
Científicos e ingenieros llevan tiempo explorando las energías renovables marinas como alternativa para abastecer de energía a zonas remotas, especialmente a comunidades insulares, donde el transporte y la compra de combustibles fósiles resultan prohibitivos. Según Design Indaba, Hannah cree que un dispositivo de tamaño real podría cargar varias baterías de coche en tan solo una hora. Aunque el prototipo inicial era pequeño, demuestra claramente el potencial de la energía localizada para lugares que no tienen acceso a las redes eléctricas nacionales. Hannah recalcó a Fast Company que quería ofrecer los planos como un proyecto de código abierto porque cree que todo el mundo debería tener acceso gratuito a las tecnologías de energía limpia.





















