Nuevas normas para las compras online procedentes de China (AliExpress, Shein, Temu...)
Cuando tres euros no son solo tres euros
Durante muchos años, las compras online desde China se basaban en una fórmula sencilla: el producto era barato, el envío solía ser gratuito y el riesgo era tan bajo que el comprador no se lo pensaba demasiado. Una funda para el móvil por unos pocos euros, un cable, una camiseta, un reloj, un cosmético, un juguete o un utensilio de cocina eran compras en las que la línea entre necesidad y curiosidad era muy difusa. Plataformas como AliExpress, Shein y Temu convirtieron este modelo en algo global. El comprador no sentía que estuviera importando productos de un tercer país, sino que simplemente hacía un pedido a través de una aplicación.
Las compras en línea volverán a cambiar a partir del 1 de julio de 2026. La Unión Europea introducirá un nuevo régimen temporal para pequeños envíos procedentes de terceros países, con un valor máximo de 150 €, que estarán sujetos a un arancel aduanero fijo de 3 €. El Consejo de la UE presentó la medida como parte de una reforma aduanera más amplia para el comercio electrónico, y esta solución temporal se utilizará antes del establecimiento de un nuevo centro europeo de datos aduaneros, previsto como parte de una reforma más amplia del sistema aduanero.
A primera vista, tres euros no parecen una cantidad exagerada. Pero incluso para los productos más baratos, este importe puede cambiar por completo la lógica de la compra. Si un cliente pide un producto por 2,99 €, el arancel aduanero adicional es superior al precio del producto. Sin embargo, si pide varios productos diferentes, el importe no se limita necesariamente a tres euros.
Una regla que los clientes pueden malinterpretar fácilmente.
El principal inconveniente de la nueva normativa es que los derechos de aduana no se cobrarán necesariamente una sola vez por paquete. Según las explicaciones de la FURS, la clasificación de las mercancías en la declaración aduanera será determinante. Si el envío contiene tres productos idénticos o similares que se clasifican en la misma partida aduanera, el importe puede ser de tres euros. Sin embargo, si el mismo envío contiene, por ejemplo, un juguete y un cable de ordenador que se clasifican en partidas aduaneras diferentes, se podrán aplicar dos cargos de tres euros cada uno, para un total de seis euros.
El comprador deberá preguntarse si está comprando un solo tipo de producto o una combinación de diferentes productos, si la plataforma enviará el pedido en un solo paquete o en varios envíos separados, y si el costo será visible al finalizar la compra o solo más tarde.

Un pedido no es necesariamente un solo envío.
Una de las mayores ambigüedades de las grandes plataformas es la logística. Un comprador puede realizar un pedido en la aplicación y pagar un único importe, pero la plataforma envía los productos desde distintos almacenes, de diferentes vendedores o en varios paquetes separados. FURS explicó que cada envío se gestiona de forma independiente, lo que significa que un solo pago en una tienda online no implica necesariamente un único trámite aduanero.
Esto plantea un problema práctico que a menudo escapa al control del comprador. Si la plataforma divide un pedido en varios paquetes, los costos y los trámites pueden repetirse. Esto resulta especialmente problemático en compras de bajo valor, ya que los importes adicionales pueden superar rápidamente el ahorro que justificó la compra en un principio.
El atractivo anterior de Temu, Shein y AliExpress también se basaba en que el usuario realizaba el pedido sin tener mucho conocimiento de la logística aduanera. Tras la introducción de las nuevas normas, el precio final en el carrito no necesariamente coincide con el precio final después del despacho de aduanas.
¿Por qué la UE está introduciendo cambios?
La Unión Europea no interpreta la medida como una simple cuestión fiscal o aduanera. Detrás de ella subyace un problema mucho más amplio: el auge de los paquetes de bajo valor procedentes de terceros países, especialmente de China, y las quejas sobre competencia desleal, seguridad de los productos, valores infravalorados y el impacto medioambiental de los envíos masivos.
Según Reuters, en 2024 llegaron a la UE 4.600 millones de envíos de bajo valor, cifra que duplicó la del año anterior. La medida se centra específicamente en las importaciones baratas realizadas a través de plataformas como Shein, Temu, AliExpress y Amazon Haul.
La UE quiere poner fin a una exención de larga data de los derechos de aduana para los envíos inferiores a 150 euros. Este umbral ha sido cada vez más controvertido en el comercio digital, ya que las plataformas y los vendedores lo han explotado en un modelo de envío masivo de productos baratos directamente a los consumidores.
La normativa vigente también resultaba problemática para los comerciantes europeos, ya que debían cumplir con los requisitos europeos en materia de seguridad, cumplimiento normativo, embalaje, impuestos y devoluciones, mientras que los vendedores de terceros países a menudo ofrecían precios significativamente más bajos y una rendición de cuentas menos transparente.
Aduanas, IVA y cualquier coste adicional
Es importante destacar que el nuevo arancel no implica la abolición del IVA. Este impuesto ya se aplica con frecuencia en el momento de la compra para las compras en línea procedentes de terceros países, especialmente cuando la plataforma utiliza el sistema IOSS. El nuevo gravamen supone un coste adicional relacionado con la gestión aduanera de los envíos. El Consejo de la UE subrayó en el acuerdo que el arancel fijo se aplicará a los bienes cuyos vendedores, fuera de la UE, estén registrados en el sistema IOSS a efectos del IVA, lo que, según el Consejo, abarca una gran parte del comercio electrónico en la UE.
Queda por ver si el comprador verá el nuevo arancel aduanero en el carrito de compra online. FURS explica que, por lo general, los aranceles se calcularán junto con la declaración de aduanas o si la plataforma los cobrará directamente al consumidor, dependiendo del modelo de negocio de cada plataforma. Esto significa que una plataforma puede mostrar el coste en el momento de la compra, mientras que otra puede incluirlo en una etapa posterior del proceso de envío.
¿Qué significa esto para AliExpress, Shein y Temu?
Las plataformas tendrán que modificar sus precios, su logística o ambas. La opción más conveniente para el usuario sería que la plataforma mostrara todos los costos al finalizar la compra. De esta manera, el comprador vería inmediatamente el precio real y decidiría si la compra le conviene. Una opción menos transparente sería que parte de los costos se mostraran solo al momento de la importación, la entrega o la recogida.
También será importante que las plataformas consideren si intentarán almacenar más productos dentro de la UE. Si un producto ya ha sido importado, despachado por la aduana y vendido desde un almacén europeo, la experiencia del usuario es diferente a la de un envío directo desde un tercer país.



¿Esto realmente acabará con los paquetes baratos?
Probablemente no. Las nuevas normas encarecerán las compras y las harán menos impulsivas, pero no eliminarán a Temu, Shein ni AliExpress de los hábitos de compra de los europeos. Los precios de muchos productos seguirán siendo inferiores a los de los proveedores europeos, incluso con los costes adicionales. Sin embargo, la diferencia será menor, sobre todo en el caso de productos pequeños y de bajo valor.
Algunos comerciantes chinos ya están intentando evitar costes y complicaciones adicionales utilizando diferentes métodos logísticos. Una ruta común consiste en enviar el paquete a través de otros países europeos, como Hungría, donde primero entra en la UE y luego llega al comprador esloveno como envío interno dentro del mercado europeo.
Estos modelos cobrarán aún más importancia con las nuevas normas, ya que las plataformas buscan maneras de mantener la sensación de una compra rápida y económica para el cliente. El envío a través de Hungría, Polonia, los Países Bajos u otros centros logísticos puede implicar que los productos se importen primero a la UE en grandes cantidades y luego se distribuyan a clientes individuales. Esto puede ser legal, siempre que se paguen los aranceles de importación y la documentación esté en regla.
¿El fin de las cestas baratas?
Las nuevas normas no suponen el fin de las compras online procedentes de China. Sin embargo, la nueva regulación no resolverá automáticamente todos los problemas que la originaron. Las plataformas chinas son extremadamente flexibles, y las rutas logísticas que pasan por almacenes europeos y países como Hungría sugieren que parte de la presión se centrará rápidamente en encontrar nuevas alternativas.
Por lo tanto, la verdadera prueba de la reforma no será si el cliente paga tres euros más por un cable. La prueba consistirá en si el sistema europeo puede establecer normas justas para todos: para el consumidor, que tiene derecho a un precio final claro; para el comerciante europeo, que no puede competir con importaciones no reguladas; y para las plataformas en línea, que tendrán que asumir una mayor responsabilidad por los productos que envían al mercado europeo.


















